
Albertina y Claudia y no se olviden de votar, cada semana se renueva la posibilidad por computador.... Chauuuuuuuuuu....Y MMUUUUCHAS GRACIAS
Conformado Por Adolescentes y Jóvenes,Quienes Aspiran a Tener Larga Vida Como Grupo.Tratando De Contribuir Voluntariamente En El Incremento Del Acervo Cultural En La Localidad De Peralillo,Además De Fomentar y Sensibilizar a Nuestra Comunidad En El Gusto Por La Práctica Artística a Través Del Arte Escénico Desde Temprana Edad,Por Medio Del Teatro. Como Dicen Los Actores Antes De Entrar a Escena Mierda-Mierda-Mierda ¡¡¡Por El Teatro Siempre!!!

EXEQUIEL
PATTIViernes 21 De Julio, 2007. Con Motivo De La Visita De La Presidenta De La República Michelle Bachelet Transformación Se Vistió De Etiqueta, y Algunos De Sus Integrantes Asumieron Con Entusiasmo Caracterizar El Rol De Los Hermanos Carrera, Personajes Destacadísimos Dentro de La Independencia, De La Historia De Nuestro País.
SORPRESA LA NUESTRA AL VER A NUESTRA AMIGA PERSONAL, A LA GRAN CLAUDITA CANDIA PARTICIPANDO EN EL PROGRAMA DE TV DE CUANTO VALE EL SHOW
Copio Invitación Que Me Llegó:
Hace Un Montón De Tiempo Que Quería Compartir Algo De Esto, Lo Que Se Ha Transformado Ya En Un Asunto Muy Personal.
´´TE CONTARE QUE ES RICO ESCRIBIR.ES RICO DECIR LO QUE UNO PIENSA.ES RICO HACER UN CUENTO´´ FRASES DE PAPELUCHO, RECUERDO LA PRIMERA VEZ QUE TUVE MI PRIMER PAPELUCHO, FUE EN UNAS VACACIONES DE VERANO, COMO ERA COSTUMBRE PASABA MIS VACACIONES EN STGO. Y FUE ALGO ASI COMO HEREDAR EL LIBRO QUE HABIA SIDO DE MIS PRIMOS. ERA DE LAS PRIMERAS EDICIONES, CON ESAS HOJAS QUE IMPREGNAN UN OLOR A VIEJO, A ANTIGUO. COMENCE LA LECTURA PERO LA ABANDONE, PASO EL TIEMPO Y LA RETOME, INGRATA SORPRESA FUE EL SABER QUE MY SISTER LO EXTRAVIO EN EL COLEGIO.
Rebelde con causaUn chico subversivoPor Alberto FuguetRevista de Libros de El Mercurio, sábado 19 de enero de 2002
En 1976, cayó en mis manos Papelucho, una novela corta, de unas 125 páginas, supuestamente infantil, ilustrada y con letra grande, que todos mis compañeros habían leído cinco años antes que yo por motivos que no vienen al caso. La novela, escrita en forma de diario de vida, me impactó por mil lados, ninguna de ellas por suerte intelectual. Mi edad biológica era de doce, pero sin idioma, sin entender eso que llamaban español, me sentía de siete, algo que, al parecer, me dañó en forma permanente. Yo, al igual que el insólito narrador, tampoco entendía este mundo freak, raro, atroz, en blanco y negro, llamado Chile. Porque Chile, más que el mundo infantil, es la materia prima de Papelucho, lo que, de paso, convierte a la saga en un texto clave para cualquier historiador que desea escudriñar nuestro particular ser nacional.Papelucho (el narrador bautiza el libro con su nombre, a lo Tom Sawyer) se transformó, de inmediato, en mi álter ego. Pero había algo más, algo no menor: Papelucho hablaba (en rigor, escribía) en un español real, de la calle, salpicado de escupo; de inmediato le creí todo lo que me confidenciaba. Marcela Paz y su Papelucho me reconcilió con el idioma en un momento clave. Me hizo darme cuenta de que el castellano no era una lengua muerta, una lengua mentirosa, una lengua difícil y cerrada en sí misma.Papelucho (y por Papelucho me refiero a los doce tomos que conforman el opus) ha ido encontrando su lugar en la historia de la literatura chilena, aunque ha sido sospechosamente poco estudiado por el hecho de ser "infantil". El libro, por cierto, se niega a desaparecer. Ha resistido varias generaciones de lectores y ha sido capaz de interpretar con precisión la realidad nacional a pesar de lo mucho que la realidad ha cambiado. Es que Papelucho bien puede ser una de las voces más subversivas de la literatura chilena. Es un personaje precursor, fisurado, contestatario, irreverente, rockero, punki, lleno de olfato y percepción, que enfrenta cada situación que inventa o con la que se topa con una curiosidad definitivamente existencial. Papelucho es un personaje que siente tanto que a veces esa misma emoción lo supera y lo daña.Papelucho, ya no es necesario subrayarlo, es un libro clásico pero, sobre todo, adelantado. Nació antes de tiempo. Mucho antes. Papelucho nació en 1947. De esa fecha data la edición pionera de Papelucho que después originó el resto de la serie. La novela de Marcela Paz apareció cuatro años antes que el famoso Holden Caulfield, de El guardián entre el centeno, de Salinger. Tal como Holden, Papelucho es un niño privilegiado que, sin embargo, espera más de lo que le dan; su ultrasensibilidad le trae más problemas que beneficios. Papelucho capta que su familia, unida como sólo podría serla una familia burguesa de los Cincuenta, es todo menos estable: el chico se la pasa todo el día solo, sus padres nunca están o, si están, se empeñan en castigarlo ("mi padre es cruel y me aborrece", "mamá estaba como loca y me dio dieciesiete pellizcos").
Es cosa seria y sus anécdotas y pillerías no son más que el reflejo de una creatividad acelerada, loca, capaz de aniquilar cualquier injusticia. Papelucho, en este sentido, es un héroe, un ejemplo, y, en un país donde te enseñan a portarte bien y a comerte toda la comida, este chico es un verdadero rebelde con causa, quizás el verdadero ideólogo del MIR, el santo patrono de los skaters, acaso el hacker más bacán de la web.Marcela Paz finalizó el primer Papelucho con una nota a pie de página: "Este diario fue encontrado en un basural y recogido por un ocioso que se puso a leerlo y lo ofreció a la imprenta para su publicación". Cuatro años después, sin embargo, el personaje volvió al ataque con Papelucho, casi huérfano, una de las mejores segundas partes de la historia de la literatura. En esa novela, el chico, en un momento inspirado, reflexiona: "Resulta que no he sido feliz más que una vez en mi vida y no me acuerdo cuándo fue". Pero no todo es lucidez y desgarro; también hay distancia, humor, travesuras al por mayor, algo de cinismo y franca ambición. El truco del diario perdido, por ejemplo, es resuelto al comienzo del episodio dos cuando un editor se acerca al chico y le dice que él fue quien encontró el diario y que lo publicó. Después le pregunta si sigue escribiendo. Papelucho le responde que no. El editor, entonces, le ofrece diez mil pesos. Papelucho, seducido, se vende, con cero culpa. "Total —escribe— que no por el interés de la plata, sino de las cosas que voy a comprar con mis diez lucas, ahora escribo mi diario otra vez".Cuesta creer que, efectivamente, el primer libro fue escrito hace más de cincuenta años. La forma como recrea el lenguaje oral es asombrosa y su prosa está incrustada de marcas comerciales ("no conozco la costa, pero se me ocurre que debe ser llena de aventuras y además debe ser dónde fabrican el chocolate Costa") y citas a la cultura pop ("era un hombre como Batman"). Lo curioso es que a pesar de atravesar cuatro decadas tan disímiles, Papelucho, tal como Peter Pan, nunca creció. Se quedó pegado en un 1947 que, gracias al ojo de Marcela Paz, nunca fue muy preciso. Con los años, algunas cosas fueron cambiando. Expresiones, modismos, adelantos técnicos. Pero Papelucho nunca cumplió los nueve años. Tomando en cuenta la moral de la época (algo que, aterradoramente, no ha cambiado tanto), este chico de pantalones cortos medios baggy y su eterno remolino capilar, salta a la vista que siempre fue un tipo tremendamente pa-sado-para-la-punta y, por eso mismo, espectacularmente contemporáneo.
No es casual que hoy, en el siglo XXI, lo sigamos leyendo y, más importante, se lo leamos a nuestros hijos, que, impactados, creen que tienen la misma edad que Papelucho. Ese, quizás, es el mayor de sus méritos. Tener nueve y, a la vez, ser eterno.
AL QUE NO ME SALUDE, NI ME INFLE ESTE 11-06 O SE PORTE MAL
CON USTEDES JAVIERA MENA, En la escena de los nuevos músicos que ha tomado forma en Chile durante lo que va de esta década, Javiera Mena es una autora y compositora de 23 años que ha empezado a perfilar un estilo único, en el que se unen su talento natural para escribir canciones y la amplitud de su información musical. Esquemas Juveniles, video que contó con la dirección de Alferto Fuguet deja una sensación de sencillez tan propio de ella. Ojo con el cover de Daniela Romo, uno de esos temas placer culpable.
SU MAJESTAD: GEPE. Sorpresa provoca Gepe, con él queda claro que no es necesario tener el pelo largo y usar poleras desteñidas para ser experimental, ni menos usar poncho para tomar de la mano, llevarse consigo y realizarle una actualización radical a buena parte de la tradición folklórica chilena, lo que sin duda son buenas noticias.La Enfermedad De Los Ojos, Buenísimas
ELLA ES FRANCISCA VALENZUELA, autora y compositora de 19 años, se ha incorporado al panorama musical actual con una propuesta diferente, si pueden por ahí ojalá puedan escucharla con su versión de "Run Run se fue pal Norte". Dulce, me raya y su video increíble
CASA PATRONAL
ESCUELA FISCAL N° 59
CAPILLA HACIENDA
HACIENDA CALLEUQUE